Hoy vengo a pensar con tus ideas,
a escuchar con tus oídos,
a rezar con tus palabras
y a mirar con tu mirada.
Vengo, Jesús, a vestirme con tus ropas
y a calzarme tus sandalias.
Vengo… a sentir tus sentimientos.
Vengo a ofrecerme con tu entrega,
a sufrir tus latigazos,
a sangrar con tu corona,
a cargar con tu madero
y a enclavarme con tus clavos.
Vengo, Jesús, a ser atravesado
y a expirar con tu aliento enamorado.
Vengo a morir en mí y, una vez muerto,
despertar en tu Vida y en tu Reino.
Vengo a colmar mi corazón vacío,
a rebosar de ti, a que me inundes.
Vengo a buscar la fuerza que me falta
para salir afuera y descubrirte
en cada rostro que halle en el camino.
Vengo a robar la luz de tu mirada
para ver en los ojos que me miran
las almas que Tú anhelas y mendigas.
Vengo a sellar de nuevo nuestro acuerdo:
que Tú sigas cargando mis pecados,
y yo siga aceptándote a mi lado.
A eso he venido, Jesús, y en mis ensueños,
como siempre sucede aquí contigo,
me has estrechado entre tus fuertes brazos
y me has llevado adonde Tú has querido.
No sé decir, Jesús, dónde hemos ido,
solo sé que allí estabas Tú conmigo,
yo quería estar siempre allí contigo…
y tú Madre (mi Madre) sonreía.
Gracias, Javi! Ayudan estas cosas. Abrazo y feliz Pascua, Quic
Me gustaMe gusta
Feliz Pascua, Quic!!
Me gustaMe gusta