Los enamorados procuramos estar el máximo tiempo juntos. Y cuando no lo estamos, tendemos a dirigir nuestro pensamiento a la persona amada. Muchas parejas empiezan así, pero luego su enamoramiento va languideciendo. ¿Por qué?
¿Sera una cuestión hormonal? La verdad es que yo llevo muchos años intentando aclararme entre la oxitocina, la dopamina, la serotonina y el cortisol y no acabo de interiorizarlas. Mi primera dificultad es estético-literaria. Me parece imposible que unos nombres tan grotescos puedan tener alguna relación con el amor. Sé que es un pensamiento irracional, que procede de mi yo romántico, pero no lo puedo evitar. Cuando pienso en excitar la oxitocina, no me sale dar un beso o un abrazo a mi mujer, sino en ofrecerle una píldora o un preparado farmacéutico, de modo que acabo inhibiendo mi deseo.
