En la vida podemos cometer muchos errores y, de hecho, lo hacemos a diario. Algunos son fácilmente corregibles. Si te has comprado unos zapatos y no te gustan, los devuelves y ya está. Bueno, a mí me cuesta mucho hacerlo: si es una compra online, porque no me manejo bien con las devoluciones; y si es presencial, porque me sabe mal. Yo creo que las dependientas (que son más intuitivas que los dependientes) lo perciben y me colocan siempre los saldos…, pero a precio de temporada. Por eso siempre le pido a Loles que me acompañe.
Otros errores, como el matrimonio, son más trascendentes: pueden malograr una vida. Más de una vez me han formulado la pregunta que titula este post: ¿y si me equivoco?
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