Como todo abuelo sabe, la epidural es un anestésico que alivia a las madres y aqueja a los abuelos.
Con Gabriela estaba todo pactado. Teniendo al Arcángel encargado de la Anunciación como santo patrón, había pocas dudas: anunciará su nacimiento con tiempo para prepararse y todo se hará divinamente.
La cosa comenzó bien. El anunció llegó ayer sobre las cinco de la tarde, una buena hora para llegar a un hospital: a la luz del día y con todos los servicios a pleno rendimiento. Y con tiempo para que el abuelo pudiera despedir, amable pero enérgicamente, a un cliente, recoger los papeles tranquilamente, ir a recoger a la abuela y acercarse a la clínica.
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