Antes de entrar en materia, quiero daros muy sinceramente las gracias a todos por la increíble respuesta y difusión que ha tenido mi post anterior sobre Teresa Cardona. Fue un impulso del corazón, una exclamación más que una descripción, que el viento de las redes sociales, sin duda movido por el soplo de Teresa, ha difundido por todo el mundo. Muchas gracias de verdad. Teresa se lo merece.
Ahora, después de estos días tan extraordinarios, toca volver a lo ordinario. Y, sin embargo, este fin de semana ha sido también especial.
Mi mujer y yo hemos ido a Murcia, donde me habían invitado a dar una conferencia sobre el matrimonio. La ola de calor amenazaba con derretirlo todo, pero la experiencia ha sido inmejorable.