Este mes de agosto he tenido la oportunidad de escuchar algunas conferencias interesantes. Una de ellas, impartida por Miguel Ángel Martínez González, catedrático de Salud Pública y autor del libro «Salmones, hormonas y pantallas», resultó especialmente práctica, y pienso que su contenido, que a continuación resumiré, puede ser muy útil para todas las familias en este inicio de curso.
Lo de los salmones viene a cuento porque son peces que nadan contra corriente, que es la propuesta del autor en lo que se refiere al uso de las pantallas. Pero, para nadar contra corriente, se necesita determinación y una cierta fortaleza. Los consejos principales que el conferenciante dio en su ponencia se pueden agrupar en los siguientes tres bloques:
- Autoridad y amistad. Tras aportar el dato alarmante de que el 80% de jóvenes ven pornografía a diario a partir de los 15 años, el autor aconseja a los padres no chuparse el dedo en este aspecto y afrontarlo con una autoridad basada en el comportamiento coherente (nosotros tampoco nos esclavizamos a la pantalla), sin que les tiemble el pulso a la hora de poner límites. Una buena dinámica es buscar espacios de diálogo con cada hijo a solas y pactar con ellos normas concretas. Pero, antes, es bueno documentarse y fundamentar las propuestas en datos (tasas de suicidios, incremento imparable de trastornos de salud mental: autolesiones, anorexia; grooming, etc.), pues ya no hay ninguna duda científica de que el uso compulsivo de pantallas está detrás de estas lacras. Uno de los asistentes propuso una medida interesante, que él había practicado con éxito con sus hijos: firmar un contrato padres-hijo estableciendo los criterios de uso del móvil.
- Control paterno y autocontrol. Todas las medidas que puedan adoptarse en este terreno son pocas. La primera que propone el autor es no dar un móvil inteligente hasta los 18 años. En el debate que siguió a la conferencia se pudo constatar que esta medida, hoy por hoy, es muy difícil de adoptar, a no ser que consigamos un consenso universal paterno (tipo el secreto de los Reyes Magos) o que el límite de edad venga impuesto por ley (como sucede con el tabaco o el carnet de conducir). El lema del autor era: “los padres inteligentes dan móviles tontos a sus hijos”. A partir de aquí, cada uno verá la edad aceptable en su casa. Según parece, esta medida es la que aplicaron a sus hijos Bill Gates y Steve Jobs (¡tiene guasa la cosa!). Además, proponía otras muy interesantes, todas ellas encaminadas a cancelar o restringir al máximo las posibilidades de uso: control parental, zonas y tiempos libres de internet, un toque de queda digital para toda la familia, un parking de móviles para los tiempos libres de móvil (noches, comidas, etc.), cancelar notificaciones, no mirarlo por la calle, no ponerlo nunca encima de la mesa, no usarlo como despertador, no posponer tareas para atender una notificación.
- Generar vida fuera de la pantalla. Por último, otra serie de propuestas iban dirigidas a fomentar en la familia planes ‘ayunos de dopamina’, es decir, que se puedan realizar sin móvil: salidas con amigos, excursiones, deportes y actividades al aire libre, lectura, etc., y, en la medida de lo posible, procurar aparcar los móviles durante ese tiempo compartido.
Y, como la unión hace la fuerza, el último consejo consistió en promover alianzas con otras familias. Empieza a haber un cierto consenso social acerca de los estragos que las pantallas están haciendo en la salud mental de nuestros hijos, y nos toca a los padres, como primeros educadores y últimos responsables de su formación, acelerar los tiempos e ir compartiendo con otras familias algunas de estas medidas. No es fácil resistir a los embates de los hijos, que no quieren sentirse raros entre sus amigos…, a no ser que, entre todos, consigamos que el ‘raro’ pase a ser aquel que tiene un móvil inteligente antes de una edad determinada. Mucho ánimo, padres jóvenes: ¡mayores logros se han alcanzado en la historia de la humanidad!
¡Feliz domingo!
Javier Vidal-Quadras Trías de Bes
Muy acertado el post, Javier. Aconsejo la charla de Diego Blanco: https://youtu.be/ZF6pQrX29Ls?si=VGFimQeZ3G8rxZrA
Aporta ejemplos prácticos muy útiles.
Un abrazo, Antonio
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Gracias, Antonio.
Un abrazo!
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gracias Javier! Buenos consejos siempre son útiles
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Gracias, Marita!!
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