Me he tomado unas largas vacaciones blogueras, pero ya estoy de vuelta. Y vuelvo con un tema que me ha estado dando vueltas a la cabeza estos días ante las convulsas y atroces noticias que nos despiertan cada mañana y que merecen opiniones tan diversas: el sesgo.
Con cierta libertad en la definición y combinando las diferentes acepciones de la palabra en el diccionario de la Real Academia, podríamos considerar que un sesgo es una cierta inclinación que, si no se corrige, acaba distorsionando el juicio. En estadística (esta sí es una definición literal del diccionario R.A.L.E.), el sesgo constituye un error sistemático en el que se puede incurrir cuando al hacer muestreos o ensayos se seleccionan o favorecen unas respuestas frente a otras. En España tenemos probada experiencia de que esto es posible.
