Esto de tener nietos es una actividad llena de imprevistos. Cada uno es diferente y especial. Después de haber tenido a Félix, Paloma y Javi ya son padres expertos, y Camila ha llegado sin darnos casi tiempo de respirar.
Y eso que las primeras noticias fueron alarmantes. Un lacónico mensaje de Paloma a la escasa hora y media de ingresar en el hospital despertó mi imaginación: “Ya he borrado el cuello. Con Félix estuve dos días para borrar medio cuello”. Por un momento, mi memoria se desplazó a la preciosa carita de Félix…, lo recordaba con el cuello entero. Menos mal que el mensaje terminaba diciendo que estaba muy contenta y me devolvió a la terminología ginecológica, que tan bien me sabía cuando nacieron nuestros siete hijos.
Camila significa, etimológicamente, la que está frente a Dios o la que sirve a Dios. Me encanta este nombre, y su significado coincide con la definición de persona más certera que he leído. Es de Carlos Cardona y dice así: alguien delante de Dios y para siempre.
