Esta tarde me he quedado a trabajar en casa para acompañar en el estudio a uno de mis hijos y, revisando algunos emails antiguos con noticias que algún día guardé, me ha llamado la atención una que informaba de las 22 (algunos dicen 31) modalidades de identidad de género que recoge Tinder, la conocida aplicación de búsqueda de pareja. No lo puedo comprobar porque no la tengo.
Las he buscado por internet y he encontrado alguna lista con definiciones. Menos mal, porque los nombres solos son indescifrables. La verdad es que me ha costado entender muchas de ellas, pero de su lectura una cosa me ha quedado clara: la famosa identidad de género, en la mayoría de los casos, es una cuestión de gustos y sentimientos.