¿Para qué nos vamos a ir a celebrarlo, para acabar como el año pasado?, fue la respuesta que recibió Ernesto de su esposa cuando le propuso ir a cenar y al cine para celebrar su aniversario de boda.
En efecto, el año anterior habían hecho un plan similar. A Susana le gusta bailar y habían reservado una mesa en un buen restaurante que ofrecía baile después de la cena. Habían hablado de todo y disfrutado como cuando eran novios. Bromas, risas, complicidades, baile hasta el agotamiento… ¡Casi se habían olvidado de que tenían hijos!
Pero, de vuelta a casa, ya de madrugada, cansados y alegres, hasta más de la cuenta, Susana propuso un itinerario que Ernesto decidió cambiar ya casi llegando, en la penúltima calle, con tan mala fortuna que se encontraron el camión de la basura vaciando cuatro contenedores.